El 22 y 23 de julio daba inicio el Gran Trail Aneto-Posets, con 108 kilómetros y un desnivel positivo de 6.700 metros. Es una carrera espectacularmente técnica que une estos dos macizos montañosos. Comienza desde la localidad de Benasque, dando la vuelta al macizo del Aneto y volviendo otra vez a Benasque para iniciar la vuelta al macizo de Posets.

Hasta la localidad de Benasque nos desplazamos tres miembros del grupo de montaña de Monóvar: Juan Esteve, Txetxu Abellán y yo. La carrera daría comienzo a una hora muy peculiar, las doce de la noche. Sobre las 23 horas, con los nervios a flor de piel, decidí acudir a la salida. Aunque aún faltaba una hora, el ambiente era espectacular. En el box de salida coincidí con mis dos compañeros, los tres estábamos ansiosos por salir a disfrutar de tan bella carrera. Las fotos y las risas dieron paso a un silencio de 5 minutos antes de la salida. Se encendieron todos los frontales y sonó la música al máximo nivel, todos listos para una carrera épica.

La meteorología para la noche no pintaba bien, un poco de agua, aire, niebla y frío, nada a lo que no estemos acostumbrados. A las 24 horas dio inicio la carrera, un gran número de gente se agolpaba en las calles dándonos ánimos hasta la salida del pueblo. Yo salí con el grupo de cabeza para no descolgarme mucho. Los primeros 13 kilómetros hasta los llanos del hospital transcurrían por senda y pista muy corredoras. Desde este punto, nos dirigiríamos hacia el refugio de la Renclusa (kilómetro 20). En este punto empezaba la verdadera montaña, la lluvia ya había hecho acto de presencia y la noche no pintaba bien. Desde la Renclusa nos dirigimos hacia el collado de Salenques (kilómetro 26). La subida fue muy dura, todo un tramo de bloques muy resbaladizos, donde tuve una caída que me obligó a bajar el ritmo de la carrera. El último tramo de subida era un bloque de nieve que, junto con la lluvia, la niebla y el frío se hizo muy peligroso. En este punto de la carrera llevaba ya 27 kilómetros con un tiempo de 4:19:43, en séptima posición de la general. Desde aquí me dirigiría a la Presa de Llauset, pasando por el collado de 2.700 metros. Todo este tramo fue bastante llano pero complicado por la geografía del terreno. Pasando por el Coll d’Angliós, una senda muy zigzagueante me llevaría hasta la presa. Ya estaba amaneciendo, paré un poco en el avituallamiento para comer y seguir a todo gas. En este punto mi tiempo era de 6:33:41 y 34,5 kilómetros superados.

El amanecer fue espectacular, rodeado de paredes y lagunas a unos 2.200 metros de altitud. El buen día hacía acto de presencia, las nubes poco a poco iban desapareciendo dando lugar a un sol espléndido. Desde Llauset, partiría hacia el collado de Ballibierna, otra fuerte subida de bloques de granito, pero con un paisaje impresionante, pura montaña. Pasado este punto enfilaría una larga bajada hasta el refugio de Coronas y, desde aquí, por una pista hasta el punto de partida en Benasque.

Me dirigí directamente al pabellón donde estaría el avituallamiento y me esperaba mi equipo de asistencia. Aproveché para comer y cambiarme de ropa y mentalizarme que aún tenía por delante 50 kilómetros muy duros, no tan técnicos como los de la noche anterior pero sí con más desnivel y fuertes rampas interminables.

Desde Benasque partiría hacia la estación de esquí de Cerler, kilómetro 62. Este tramo fue bastante llevadero, pues estaba muy transitado de gente que animaba a los corredores. De Cerler partiría hacia el refugio Ángel Orus. Una fuerte subida de pista y senda muy marcada con un desnivel positivo de casi 2000 metros me situaría en el esperado refugio con 74 kilómetros de carrera y un tiempo de 13:43:01 en mis piernas. Paré a comer un poco y continué la marcha hacia el collado de la Forqueta (kilómetro 78), pasando por el Ibón de Llardaneta. Desde el collado, una fuerte bajada me llevaría al refugio de Biadós (kilómetro 85). En este punto llevaba un tiempo de 16:22:39. Aquí descansé un poco, la bajada había sido dura y el calor del medio día ya hacía mella en mi cuerpo. Bebí y comí y continué la marcha hacia el collado de Estos, una subida larga en progresión por una senda muy marcada. Tras pasar por el collado enfrenté una bajada durísima que me llevaría hasta el refugio de Estos (kilómetro 96). Desde este punto, nada más quedaban 12 kilómetros de senda y pista para llegar a meta.

Recargué mi botella de agua y a toda prisa me dirigí a la meta. La bajada hasta Benasque la hice bastante rápida, llegando a meta con un tiempo de 20:38:15, quedando el 11 de la general. Contento por el resultado y la experiencia. Gran carrera, de los mejores ultras donde he participado.

 

Clasificación del GMM:

Juan Mondéjar Verdú 20:38:15 – 11 general
Juan Esteve Payá 25:18:15 – 48 general
Txetxu Abellán Corbí – Abandono

 

FOTOS DE LA PRUEBA

Crónica de Juan Mondéjar